Las ciudades poseen una enorme cantidad de características que las definen en su identidad y la música es tal vez una de las más claras expresiones culturales en ese sentido, pues es capaz de identificar una ciudad, nación, región y una cultura. Sin embargo, ella no siempre está arraigada a los hábitos cotidianos de la vida urbana. En general surge de forma excepcional y en determinados momentos de celebración.
El caso de la Plaza São Salvador es uno de los que ejemplos en que la música caracteriza fuertemente la identidad de un lugar, en este caso, el barrio de Laranjeiras en Río de Janeiro. Esta columna presenta tres expresiones musicales propias de la cultura brasilera que se manifiestan en la plaza y que funcionan como catalizadores de apropiación y convivencia en este espacio público: el chorinho, el forró y la samba.
Las características físicas de la Plaza São Salvador hacen de este caso algo especial, pues se trata de un lugar sencillo, relativamente pequeño, sin mayores pretensiones arquitectónicas, lo que reafirma la impresión de que son las actividades musicales que en ella ocurren, el motivo principal de esta rica experiencia urbana es que es reconocida por los habitantes como dimensiones fundamentales en la vida del barrio y de la ciudad.